Una corona de flores y globos de varios colores fueron colocados en la tumba 225, del denominado Panteón de "Los Niños", ubicado frente al Cementerio Amador, en Santa Ana.
En este lugar fue sepultado el menor de dos años y medio, Ricardo Meza, que el pasado lunes cayó del piso N.13 del edifico 24 de diciembre, ubicado en El Chorrillo.
Las honras fúnebres se efectuaron en la Iglesia La Merced, ubicada en San Felipe, donde familiares y vecinos le dieron el último adiós a este angelito que partió de forma inesperada.
Este suceso no será olvidado con facilidad en el barrio, pues la gente con más años de vivir en el lugar, no recuerdan que hubiera pasado algo similar.
EL DIA TRAGICO
Aparentemente, el niño, esa tarde, se asomó a una ventana con la intención de lanzar algo hacia abajo y perdió el equilibrio, cayendo al vacío.
Un vecino estaba junto al edificio, vio la situación y buscó ayuda, una ambulancia paró a brindar auxilio, sin embargo, el pequeño estaba muerto.
EXEQUIAS
A las 10:00 de la mañana de ayer, la familia se reunió en la Iglesia para participar de las honras fúnebres del pequeño, muerto el pasado lunes.
HAY QUE VIGILAR LA CURIOSIDAD
Luego de perder un hijo, sus padres necesitan fortaleza y unión familiar para seguir hacia delante. No es fácil, pero tampoco imposible.
Los niños tienen una gran curiosidad aparte de ser juquetones y traviesos. Su inocencia a veces los hace poner en peligro sus vidas.
Algunos de los casos registrados este año, donde han fallecido niños son: por caer dentro de una letrina, cuando caen de su propia cama, por tragar las semillas de mamón o electrocutados.