María Vásquez, de 33 años, de Veraguas, tiene 8 hijos, y vive en la Barriada de Nuevo Perú de Pocri, en Aguadulce, pero teme volver a su hogar porque sus hermanos la han amenazado de muerte.
Según la afectada, siempre que sus hermanos se embriagan la atacan junto a sus hijos, pero hace tres días atrás la cosas llegaron a extremos alarmantes, que si no fuera por unos vecinos hoy no contaría con vida.
Según María, esa noche se disponía a descansar con sus hijos cuando uno de sus hermanos en estado etílico, armado con un palo, le propinó golpes, dejándola semiconsciente.
Los vecinos llamaron a la policía que detuvieron al agresor.
El conflicto se debe a que sus familiares quieren que ella junto con sus hijos abandonen el lugar en donde reside, por lo que alarmada por lo sucedido presentó la denuncia ante la Corregiduría de Pocrí, pero no le han sabido dar respuestas, por último se dirigió al Ministerio de la Familia en Penonomé, donde le prometieron visitarla y evaluar la situación, pero hasta la fecha no lo han cumplido.
La afectada clama por una urgente ayuda.