Dios bendice al dador alegre, dicen las Sagradas Escritura.
Los panameños, luego de las inundaciones del pasado viernes, han demostrado que tienen un gran corazón.
Lugares como la Nueva Barriada, 16 de Diciembre y El Pantanal de Tocumen, recibieron con alegría las donaciones que fueron llevadas a sus comunidades de manos de la Primera Dama de la República, Vivian de Torrijos, y su grupo de trabajo.
Gran cantidad de bolsas de comidas con los alimentos básicos y colchones, fueron repartidos entre las personas damnificadas y afectadas producto de las inundaciones.
Algunas madres de familia de las áreas plantearon sus mayores preocupaciones a la Primera Dama.
El punto principal fue el temor que tienen a continuar viviendo en estas áreas, donde a penas cae una gota de lluvia, recuerdan los trágicos momentos vividos la semana pasada, tras la furia de los ríos que arrasó con varias vidas y dejó sin hogar a cientos de panameños que ahora tendrán que empezar de cero a levantar sus hogares. Pasará mucho tiempo para recuperarse.