La mayoría de los delitos que se registran en Panamá, son cometidos con armas de fuego obtenidas de forma ilegal.
Dicha problemática está siendo analizada desde hace varios meses, a través de una comisión interistitucional que busca entre otras aspectos regular la posesión de las armas de fuego y clasificar las armas permitidas.
Actualmente los requisitos que exige la PTJ para expedir un permiso de armas son una prueba de antidoping, y una prueba psicológica.
El director de la PTJ, Jaime Jácome, dejó en claro que la actual regulación es bastante antigua y ambigua en cuanto a las normas que rigen la tenencia y posesión de armas de fuego.
"Aspectos que han permitido que con muy pocos controles, una gran cantidad de personas tengan armas", sostuvo el funcionario.
Jácome advirtió que no se trata desarmar al ciudadano común, como se ha hecho en otras naciones, sino por el contrario lo esencial es definir cuales son las armas permitidas de acuerdo a los calibres y la potencia. También se busca establecer normas para aquellos que guardan sus armas de forma indebida, porque muchas son hurtadas a sus propietarios hasta de sus vehículos y residencias. "Realmente en un país donde tenemos tanta incidencia de delitos cometidos con armas de fuego se impone que se revise la legislación y se tenga un control sobre esta materia, por eso creo que las conversaciones realizadas van a llevar a un proyecto de ley sensato y correcto en este tema", indicó.