El presidente de Estados Unidos, George Bush ha vuelto a incluir a Panamá en la lista de países que sirven de puente al narcotráfico y que cada año remite al Congreso de su nación.
Aunque Panamá ha logrado operaciones antidrogas exitosas en lo que va del año, hay algunos hechos que sin duda preocupan a las agencias norteamericanas del narcotráfico como es la situación que se produjo con algunos fiscales antidrogas, que forzó la renuncia de éstos; la muerte por envenenamiento de un estrecho colaborador de la DEA; el arresto del jefe de la División de Narcóticos de la PTJ por sus nexos con elementos criminales y otras situaciones.
Hay una realidad, Panamá por su cercanía con Colombia, economía dolarizada, centro bancario internacional, amplias costas y la Zona Libre de Colón, siempre ha sido un país atractivo para los carteles de la droga que distribuyen cocaína y lavan dinero.
Lo que sorprende es que países como Colombia y México con reconocidas organizaciones criminales del narcotráfico que controlan la introducción de cocaína hacia Estados Unidos y Europa, no figuren en el listado de Bush.
Si bien es cierto que la aparición o no en esa lista negra depende de la colaboración de los gobiernos de esas naciones, no se puede desconocer la cooperación de Panamá en la lucha contra ese flagelo. Un ejemplo de ello fue la Operación "Océanos Gemelos", que logró desmantelar la organización de Pablo Rayo Montaño.
Sin embargo, no hay que descuidarse. Los esfuerzos antidrogas son permanentes y hay que reforzarlos para tratar de que el próximo año, Panamá no sea incluida en esa oprobiosa lista elaborada por los norteamericanos.