Aunque parece sacada de una película surrealista, esta es una realidad patente para un grupo de familias que viven desde hace diez años a pocos metros de un lago ubicado en Los Andes 2, en San Miguelito, que se ha convertido en un inmenso basurero acuático.
"Aquí, como ustedes pueden ver, flotan restos pestilentes de basura orgánica, botellas, envases de plásticos, pedazos de cartones, papeles e innumerables objetos que son arrojados profusamente desde las casas situadas en las zonas altas", dijo José María López, uno de los vecinos.
Para evitar enfermedades, los vecinos han tenido que organizar grupos de trabajo y salir todos los fines de semanas en un bote para sacar la basura acumulada que flota tranquilamente en las aguas estancadas, porque tienen miedo de una epidemia de dengue.
Otra de las amenazas que temen los pobladores es que el nivel de las aguas suba y se coma las orillas de la playa, lo que podría poner en peligro las pequeñas casas construidas en las cercanías de este lago.
ANTES HABIAN PECES
López indicó que donde antes había una zona de paseo y podían bañarse tranquilamente, ahora sólo hay un charco sucio y maloliente que lo único que inspira son ganas de salir corriendo del lugar.
El vecino también aseguró que en el lago moribundo era normal ver peces y camarones de agua dulce, pero, ahora lo único que se pescan son desperdicios.
Por su parte, Yadira Cedeño sostuvo que la vida de este lugar cambió dramáticamente cuando se empezaron a construir las barriadas de la quebrada de Los Andes, lo que ocasionó que desde esa zona se desvíen grandes cantidades de aguas servidas y basura.
"El extremo ha llegado a tanto que hasta se han encontrado animales muertos en las fuentes de este remanso de aguas tranquilas. Ya se imaginan lo que pasa con este calor: los olores que tenemos que soportar por esta situación", apuntó.
NADIE SE ACUERDA DE ELLOS
José Toribio no ahorró palabras cuando recordó que las autoridades locales de San Miguelito no los toman en cuenta y se han olvidado de este grave peligro, pese a las denuncias y advertencias que han recibido de los pobladores.
Del mismo modo habló la vecina Margelis Vernaza, quien tiene temor de que este lago se "muera" por la grave contaminación ambiental que enfrenta. "No sabemos hasta cuándo esperaremos esta ayuda que nunca llega", agregó.
Uno de los sectores más afectados han sido los animales que constituían la fauna natural de este entorno ecológico como los paticuervos, los peces, los conejos ponchos y los camarones de agua dulce, que ahora están en peligro de desaparecer.
Al respecto, un informe denominado "Geo Ciudad de Panamá Metro y San Miguelito" reveló recientemente que el deterioro ambiental y los cambios drásticos de la morfología humana han impactado drásticamente sobre el ecosistema afectando los lagos, bosques y las áreas silvestres de esta zona urbana.
"Hay una gran cantidad de contaminación que han afectado las aguas, especialmente la de los ríos del centro de la ciudad", subrayó en referencia a San Miguelito.