Curioso. Pero el que le llamaran "Ñangote" toda su vida fue debido a que su madre María de Jesús Pérez, en alguna ocasión, aún siendo un niño de brazos le dijera con el marcado acento arenero que tenía un "ñangote", (glúteos grandes), al intentar ponerlo en un rústica andadera.
Pero ella no supo que con ese apodo, su hijo Alcides, sería reconocido como el tamborero que haría historia en nuestra música típica.
Nacido el 3 de noviembre de 1908 y oriundo del pueblo de "El pan y la cazuela", La Arena de Chitré, "Nañgote" fue de los grandes que se pierden sin el reconocimiento nacional y quien vivió una vida llena de carencias y en medio de la pobreza.
Según se sabe "Ñangote" antes de ser un destacado músico de la percusión fue agricultor y artesano; y a quien se le atribuye el mérito de ser uno de los primeros en llevar cerámica a la capital de Panamá, cuando aún las hoy conocidas cerámicas de La Arena se hacían con métodos rudimentarios, siendo entonces famoso sólo por sus cazuelas, potes y tinajas, hechas todas a mano.
Su curiosidad le permitió aprender a tocar el tambor a tal punto que con el tiempo no eran sus manos sino sus dedos los que acariciaban el cuero, produciendo sonidos muy especiales y agradables al oído.
Tanto así que al escuchar su toque, daba la impresión que hubiesen dos tambores en plena concordancia y sonando al unísono. A esto se le sumaba la destreza en piernas y manos lo que le permitía sacar sonidos que embriagaban el espíritu del espectador, lo cual conjugaba de vez en cuando lanzando el tambor al aire y rápidamente retomaba el ritmo de la ejecución.
"Ñangote vivió siempre en La Arena, pero pasó algunas temporadas en Panamá, pues tocó con varios conjuntos, cuando aún el acompañamiento era con tambor, entre ellos Agapito Cedeño y Nino Calderón.
Trabajó con Alvaro Fonseca y con los más grandes, Rogelio "Gelo" Córdoba y Dorindo Cárdenas. Con este último y la saloma de Eneida Cedeño grabó las piezas "Santiago de Los Anastasios y Pueblo Nuevo, dos de las más tradicionales de nuestro repertorio.
"Ñangote" Pérez recorrió las mejores tribunas de su época, los grandes espectáculos, los mejores festivales, sus últimos años fueron tristes por su padecimiento en cama y el ámbito folclórico lo mantuvo en el anonimato hasta su muerte el 29 de agosto de 2005 en La Arena de Chitré.
Así en las vísperas del Quincuagésimo Quinto Festival de la Mejorana el tambor quedó de duelo, quedando inmortalizadas las vibrantes notas de las manos de "Ñangote" que rasgaban el cuero con las leves caricias de sus dedos como su aporte a la nacionalidad.
HAZAÑA CUMPLIDA
Ñangote Pérez, ha sido el único percusionista en sacar las notas del Himno Nacional. Según cuenta Estercita Nieto, en un evento realizado en la Universidad de Panamá en la década de los 60.