El primer ministro Ariel Sharon, de regreso a Israel, inicia esta semana una incierta batalla dentro de su partido, el Likud, para mantenerse como líder de la derecha y en el poder.
En el plano político nacional israelí, el principal rival de Sharon, Benjamin Netanyahu, propone primarias en noviembre, pero Sharon quiere realizarlas en el segundo trimestre de 2006.
Según dos sondeos publicados por la prensa, Sharon corre el riesgo de perder en el Likud.