El gobernador de Pando, el opositor Leopoldo Fernández, acusó al Gobierno boliviano de planificar la "masacre" ocurrida en su región y denunció que los sectores afines al presidente Evo Morales estaban armados desde hace días.
El choque violento del jueves que ha cobrado al menos 16 vidas en ese departamento amazónico, en el norte del país, obedece "a una estrategia planificada" desde el Gobierno "que ya venía implementándose desde hace bastante tiempo", dijo Fernández en una entrevista a Radio Fides.
"Había una intención de crear una indisposición en la población contra el Gobierno departamental para echarnos la culpa de todo", aseveró Fernández, quien agregó que el Ejecutivo ha utilizado el conflicto para decretar el estado de sitio en Pando.
El Gobierno justificó esa medida excepcional por el creciente número de víctimas en la "masacre" ocurrida en la localidad de Porvenir, cercana a Cobija, la capital de Pando, por enfrentamientos entre campesinos leales a Morales y grupos opositores autonomistas.
Según Fernández, "va a costar mucho" que esta medida se aplique entre la población porque se trata de una decisión "abusiva, sin ningún tipo de sustento".