El embajador de Venezuela en Washington, Bernardo Álvarez, llegó a Caracas tras ser llamado a consultas por el presidente Hugo Chávez y expulsado por el Gobierno estadounidense, en plena crisis entre ambos países.
Álvarez fue recibido en el salón de autoridades del aeropuerto de Maiquetia, cerca de la capital, por el canciller venezolano, Nicolás Maduro, y la presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores.
En declaraciones a la prensa, el embajador recordó que retorna a su país tras seis años de permanencia en Estados Unidos y afirmó que, por parte venezolana, se hizo todo lo posible para "preservar la relación" con el Gobierno estadounidense.
"Nosotros no somos responsables de la situación", manifestó el diplomático, quien indicó que el segundo de la misión venezolana en Washington, Angelo Rivero, ha quedado al cargo y "seguirá el equipo trabajando".