La pegada del Sevilla fue suficiente para contrarrestar sus errores defensivos y para sumar su primera victoria liguera, con un 4-3 ante un Sporting que no pudo sacar fruto de los tres goles que marcó en el Sánchez Pizjuán y que sigue con el casillero a cero en el reencuentro con la Primera División.
Al Sevilla le costó encontrar las vías ante un adversario que concentró muchos hombres en su área y que buscó la contra para sorprender.