Hoy se cumple otro aniversario de los atentados terroristas ocurridos el 11 de septiembre de 2001 (11-S), cuando 19 extremistas islámicos, en su mayoría musulmanes saudíes, se tomaron cuatro aviones comerciales y los estrellaron contra las Torres Gemelas en Nueva York, mientras que otros dos caían en el Pentágono y en centro de Pensylvania.
Pese a este crucial hecho que cambió la historia mundial, todavía se vuelven a repetir los errores y la no coordinación entre los organismos encargados de la seguridad civil, ante semejantes desastres, causados por el terrorismo o por fenómenos naturales.
El pasado 29 de agosto, un poderoso huracán categoría cinco llegó a las costas de Louisiana, Mississippi y Alabama, sin siquiera tomar previsiones ante el desastre, menospreciando el impacto de la calamidad.
Cerca de 10, 000 personas fallecieron y cientos de miles quedaron sin hogar. Unas 20, 000 tuvieron que sufrir luego los estragos del paso del ciclón "Katrina" en Nueva Orleans, la gran ciudad sureña de orígenes franceses.
Igual que el 11 de septiembre, cuando el FBI y la CIA anunciaban que tenía el control ante el ingreso de terroristas en Estados Unidos, ahora nos encontramos que la Agencia Federal contra Emergencias (FEMA, en sus siglas en Inglés), no tomó consideración en las advertencias ante la llegada del huracán.
Un millón de evacuados, entre 300.000 y 350.000 personas atrapadas en las aguas: así señala un informe de la FEMA, del año 2004 y divulgado el viernes, que demuestra que Washington tenía una idea del impacto que tendría sobre Nueva Orleans un poderoso huracán, informó la AFP. Pero no se hizo nada.
Este grave error ya costó la cabeza al jefe de esta entidad. Michael Brown, el director de FEMA, ha sido relevado de sus funciones como coordinador de las labores de asistencia en el sur del país, confirmó el secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff a los medios.
MAL RECUERDO
Por supuesto, la tragedia de Nueva Orleans, anegada por la naturaleza, tiene similitudes con la caída del World Trade Center de Nueva York. En Manhattan, unas 3, 052 personas fallecieron por el derrumbe de los colosales edificios. Los civiles pagaron el precio, en medio del caos.
También 343 bomberos (17 eran de origen hispano), sucumbieron ese día.
De las personas muertas en el atentado, 2, 823 se produjeron en las Torres Gemelas o el World Trade Center (WTC); 189 en el edificio del Pentágono y 40 en Pensylvania.
Según datos estadísticos ofrecidos por las autoridades estadounidenses, luego de derrumbadas las Torres Gemelas, fueron retirados un millón 600 mil toneladas de escombros y el incendio provocado por la explosión de los dos aviones que las impactaron duró cuatro meses para extinguirse definitivamente.
El número de visitantes a la llamada “Zona Cero”, ha sido calculado en medio millón de personas al año.
COINCIDENCIA: OTRA VEZ OCURRIO
El Presidente George W. Bush declaró emergencia nacional, al igual que cuando se produjeron los ataques contra las torres gemelas y el Pentágono.