En los últimos días las balaceras se han incrementado a lo largo y ancho de todo el país dejando en algunas ocasiones luto y dolor en las familias.
Las armas ilegales circulan en los barrios como pan caliente y son utilizadas por antisociales para cometer sus fechorías en contra de sus rivales o de personas inocentes.
La noche del jueves cuatro sujetos llegaron a la sala de Urgencias del Hospital Santo Tomás heridos por arma de fuego.
A las 6: 45 de la tarde ingresó al "elefante blanco" Josimar Murillo, de 18 años, quien tenía un impacto en el cuello y fue trasladado desde Colón en la ambulancia 504.
En tanto, Ángel Paneza, de 38 años, fue ingresado al mismo nosocomio.
A Paneza le propinaron cuatro tiros que se los distribuyeron así: uno en la cabeza, uno en el tórax y dos en el hombro izquierdo.
Paneza fue trasladado en la ambulancia 592 de la Policlínica Dr. Blas Gómez, en Arraiján.
Minutos después, Paneza fue introducido en el salón de operaciones.
Igualmente, siendo las 9: 00 de la noche, llegó por sus propios medios al HST, Enrique Harvey Carrasco, de 42 años, a quien le metieron dos balazos en la pierna izquierda, en Barraza, en El Chorrillo.
Finalmente, a las 10: 00 de la noche, procedente de San Miguelito, llegó el colombiano Davison Quintero, de 21 años, a quien le metieron tiros en ambos pies y uno en el glúteo.
ARMADOS EN PANAMA SUJETOS NO DETENIDOS
La venta y compra ilegal de armas en el país es un problema que de no ser atacado por las autoridades puede traer serias consecuencias en materia de seguridad a mediano o largo plazo.
Cabe destacar que ninguno de los atacantes de los heridos en la noche del jueves han sido detenidos porque por lo general siempre logran escabullirse.