Una nueva maniobra aeronaval para proteger al Canal de Panamá de un hipotético ataque terrorista, se inició ayer en el Mar Caribe. El ejercicio denominado "Fuerzas Aliadas 2006" arrancó en gran escala, en las zonas marítimas aledañas a la vía acuática, con la participación de 25 buques de guerra, 22 aviones y decenas de helicópteros procedentes de 18 naciones latinoamericanas, Estados Unidos y Gran Bretaña.
Estas maniobras tienen su origen en el primer ejercicio Panamax 2003, que fue iniciado en esa fecha con la participación de las tres naciones fundadoras: Panamá, Chile y Estados Unidos.
Desde entonces hasta ahora, estos ejercicios conocidos también como "Panamax", se han extendido ampliamente con la integración de nuevos participantes hasta convertirse en una de las más importantes del continente, donde se resalta la necesidad de resguardar la seguridad del Canal, considerado vital para el comercio internacional.
COMBATEN GRUPO TERRORISTA
En la versión de este año participan Argentina, Brasil, Chile, Colombia, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Francia, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Paraguay Uruguay, Perú, Gran Bretaña, Estados Unidos y Panamá.
La operación de las fuerzas combinadas tiene como propósito resguardar la seguridad del Canal ante un supuesto ataque planificado por un grupo terrorista ficticio denominado "Brigada Mártires de la Liberación".
“Este grupo terrorista, ficticio, tiene planificado atacar el Canal mediante el empleo de buques comerciales y la utilización de armamento sofisticado”, detalló el oficial de Operaciones de la Fuerza Multinacional, capitán de Navío Alvaro Aguirre.
La respuesta de las fuerzas aliadas consiste en mantener la vigilancia de todos los buques mercantes que ingresan o salen de la vía acuática, y ubicar cuál es esta amenaza y repeler el peligro para salvaguardar la seguridad de la vía interoceánica.
CONTROL DE 200 MILLAS MARINAS
"Ante la amenaza, un grupo de fuerzas especiales toman el control de todas las naves que entran y salen del Canal para poder abortar la amenaza”, destacó el Jefe de Operaciones.
Como parte de estas maniobras, las fuerza aliadas desplegarán una defensa en profundidad alrededor de las 200 millas marinas panameñas, en ambos océanos, para mantener un control en todo este espacio y vigilar todos los buques mercantes que ingresan.
PREOCUPACIONES
Una de las preocupaciones que dejó sentir Aguirre durante estas maniobras, es que la seguridad de la vía interoceánica es una necesidad de todas las naciones del hemisferio, de ella depende la estabilidad y el desarrollo económico porque este es un paso marítimo importante para el comercio mundial.