Un hombre intentó introducir cuatro bistecs a la cárcel de Nueva Esperanza, que en vez de estar rellenos con ingredientes, iban preñados con varias bolsas de marihuana.
Un custodio muy acucioso hizo una revisión exhaustiva a los platos donde iba la apetitosa carne y se llevó la tremenda sorpresa.
El sujeto que trajo los bistecs fue detenido.