El Sevilla, con un 0-3 incontestable, le bajó los humos al Barcelona, intratable este verano, y le dejó sin su sueño de sumar los siete títulos a los que aspiraba esta temporada.
El segundo de esos trofeos, la Supercopa de Europa, fue para los sevillistas, que mostraron el camino a los futuros rivales del equipo que monopolizó los éxitos de la pasada campaña para no salir rendidos al campo.
La primera de esas claves fue imponer una fuerte presión para no dejar pensar a las estrellas azulgrana y salir disparado hacia la portería de Valdés, tal y como lo intentaron en Mónaco Dani Alves y Escudé en el primer y tercer minuto de juego.
El Sevilla había advertido en dos ocasiones y, a la tercera, Renato no perdonó al rematar a puerta vacía un despeje de Valdés a tiro previo de Luis Fabiano, que había encarado en solitario al guardameta barcelonista.
La fuerte presión que impuso el equipo de Juande Ramos en el centro del campo, donde acumuló a la mayoría de sus jugadores, se demostró no sólo acertada sino eficaz y rápida en su aplicación con el tanto del brasileño.
Goles: 0-1, min.7: Renato. 0-2, min.45: Kanouté. 0-3, min.90: Maresca, de penal.