Estudiantes, profesores y directivos de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá, durante varios años tuvieron un sueño que muchas veces pareció imposible, pero hoy se hizo realidad. Se instituyó por primera vez la Orquesta Sinfónica Universitaria.
La lucha fue larga y se mandaron muchas cartas, pero finalmente, por medio del apoyo de la Embajada de Japón, se consiguió el dinero para los instrumentos.
Luis Efraín Castro, decano de la Facultad, catalogó el logro como "histórico" y detalló que se adquirieron instrumentos nuevos y muy difíciles de conseguir. Instrumentos que en Panamá no se consiguen ni siquiera de segunda.
Durante el primer día de ensayo, el entusiasmo se hizo notar. Alrededor de 50 músicos se hicieron presente y bajo la dirección del doctor Eduardo Charpentier, comenzaron a afinar instrumentos.
Un Charpentier emocionado y ansioso, que a pesar de tener gafas obscuras, el brillo de sus ojos mostraba complacencia con el entusiasmo presente en la primera sesión de la orquesta.