Dos delincuentes asesinaron de cuatro puñaladas a Oscar Cedeño Lorenzo, de 27 años, en la madrugada de ayer domingo, en San Miguelito.
El hecho de sangre se registró en una casa ubicada en el sector conocido como Deporte, en Samaria.
Las cuchilladas que mataron a Oscar le penetraron en la tetilla izquierda, nuca, hombro derecho y omoplato derecho, según dictaminó la Fiscalía Auxiliar y la PTJ, que se encargaron de levantar el cadáver.
Oscar, aparentemente perdió la vida porque sus agresores intentaron robarle y él se resistió, situación que violentó a sus asesinos.
Extraoficialmente se conoció que tanto víctima como victimarios se encontraban apostando en una casa donde se practica el juego de azar.
Familiares del hoy difunto desconocían si Oscar estaba "chinguiando". Rápido y furiosos A la velocidad de la luz actuó la Policía de Santa Marta, para así dar con la captura de los presuntos homicidas.
Según informes oficiales, los supuestos asesinos Marcos Tony Berrío Gudiño, de 18 años, apodado "Tony"; y Jorge Antonio González, de 21 años, apodado "Mello", fueron detenidos minutos después tras una incursión de la Policía en la presunta casa de apuestas.
Aunque los detenidos niegan haber cometido el homicidio, los moradores los señalan como los responsables de la mortífera acción.
En un Taxi Toyota Tercel rojo con placa 8-RI-2531, llevaron a Oscar a la Policlínica José María Valdés, donde decretaron su muerte tras desangrarse, detalló un informe médico recopilado por la PTJ.Maldita violencia
El asesinato es un delito penado por las leyes panameñas y rechazado por las divinas. Matar a un ser humano no tiene justificación.
Los hombres y mujeres de Panamá no son estorbos que se eliminan con violencia; y rasgar la piel ajena es un proceso que causa dolor multiplicado tanto en la víctima como en los familiares que deberán enfrentar la pérdida irreparable.