El estadounidense Justin Gatlin, un semidesconocido que fue segundo en las selecciones norteamericanas, ganó ayer, domingo, en Atenas, la prueba reina del atletismo y de los Juegos Olímpicos, los 100 metros planos, superando a todos los favoritos.
Gatlin, cuyo único logro hasta ahora fue el título mundial en sala de 60 metros en 2003, ganó con un buen registro de 9.85, su mejor marca personal, superando por una centésima a otro inesperado medallista de plata, el portugués de origen nigeriano Francis Obikwelu (9.86).