Pasaron cinco años y nada. El deporte nacional, tan golpeado como siempre, pasó inadvertido por una dirigencia deportiva que en lugar de ayudar y velar por sus intereses, lo que hizo, en la mayoría de los casos, fue darle la espalda.
La excusa de siempre, la más fácil, "no hay plata", salió a relucir cada vez que se preguntaba ¿por qué el INDE no apoya a las disciplinas, delegaciones y federaciones que nos representan a nivel internacional?
El Instituto Nacional de Deportes inició bajo el mandato del señor Víctor D’Anello de forma muy pobre, con muy poco manejo deportivo y pocas soluciones a los entes que hacen deporte en Panamá.
Lo más rescatable de los cinco años de gestión del INDE, fue durante el periodo de Roberto "Bob" Arango, en el cual se vio la intención de este señor de querer ayudar; se mejoró el Rommel Fernández, Juan Demóstenes Arosemena y siempre dio la cara a la hora de indagársele sobre el apoyo de la institución a los deportes y las competencias del momento.
La actual gestión del señor Manuel Pinzón ha pasado sin pena ni gloria.
Si bien tomó las riendas del máximo ente del deporte en Panamá casi finalizando la gestión de gobierno, en casi un año su aporte ha sido muy pobre para lo que requiere la institución.
Han sido cinco años de gestión en los que no hemos conseguido nada, una muy débil participación de nuestros atletas (no tenemos deportistas de alto rendimiento) y en infraestructura damos vergüenza. Es hora de cambiar la cara de nuestro deporte; por algo hay que empezar.