Las puertas del Centro Vocacional Basilio Lakas que alberga a unos 45 menores infractores, puede cerrarse, ya que el presupuesto con que cuentan sólo cubre hasta el 30 de agosto del presente año.
Sobre la situación, el director de este centro, Edgar Ortiz, señaló que la situación es crítica, porque después del mes de agosto ya no tienen fondos para alimentación, mantenimiento y todos los gastos para planillas.
Ortiz hizo un llamado al contralor Alvin Weeden, ya que tiene entendido que el cheque de los 75 mil balboas se encuentra en su oficina esperando por firma. Señaló que el centro atiende dos poblaciones, la de custodia que son 29 y 16 en cumplimiento, y si no tienen fondos, conversarán con la juez de cumplimiento para que haga el traslado de esos menores.