Cada año aumenta el número de indígenas que viajan desde la comarca Ngöbe Buglé, para apostarse en las calles de la ciudad de David, cerca de los centros comerciales y supermercados para pedir limosnas.
La situación es incómoda para los transeúntes que deben lidiar con la penosa situación. Las autoridades deben tomar cartas en el asunto.