El basurero del centro educativo Stella Sierra se ha convertido en un vertedero improvisado, desde hace semanas la acumulación de los desechos ha desatado una invasión de moscas, situación que va en perjuicio de la salud de la comunidad educativa.
Marta Góndola, vocera de los afectados, señala que al centro educativo asisten sus dos hijas pequeñas de primero y tercer grado, y se encuentra preocupada ante la posibilidad que sus pequeñas se afecten por una epidemia. "En el centro educativo se han registrado casos de niños contagiados de meningitis, incluso una pequeña perdió la vida por la mortal enfermedad" recordó la madre.