Como un gesto de buena voluntad en la víspera de conversaciones de paz en Nigeria, el gobierno de Sudán anunció el domingo que disminuirá en un 30% la cantidad de fuerzas paramilitares que operan en Darfur.
Las autoridades buscan así reducir las tensiones en la atribulada región, donde unas 30.000 personas han muerto en los últimos 18 meses de conflictos.
El portavoz de las Naciones Unidas Radhia Achouri acogió la medida, y dijo que las paramilitares Fuerzas de Defensa Popular han sido responsabilizadas de numerosos hechos de violencia contra los pobladores negros de Darfur, en el occidente de Sudán.