El presidente Hugo Chávez, ratificado en un referendo, llamó ayer a no temer a lo que ha llamado una nueva etapa de su "revolución" al asegurar que respetará los derechos, las propiedades y las riquezas privadas y al prometer una lucha frontal contra la corrupción.
El mandatario de 50 años, a quienes sus adversarios acusan de querer llevar al país hacia una dictadura y de haber malgastado importantes ingresos petroleros, también fustigó a los líderes de la coalición opositora Coordinadora Democrática -que cantó fraude tras el referendo- a quienes dijo no reconoce y con quienes aseguró no dialogará.
Desde que Chávez ganó la consulta popular del domingo pasado, que le permitirá concluir su período en enero del 2007, anunció una nueva etapa revolucionaria y llamó a los diferentes sectores del país, inclusive con los que se ha enfrentado durante su gestión de más de cinco años, a unirse y dialogar.
En su programa dominical de radio y televisión dijo que su equipo se está ajustando para "asumir esta nueva etapa de la revolución dentro de la revolución, la profundización del proceso revolucionario, y eso no debe asustar a nadie a los amigos y amigas venezolanos y venezolanas que todavía pudieran asustarse cuando uno habla de revolución".
Algunos opositores y analistas han dicho temer que Chávez tome represalias contra sus adversarios y termine de impulsar y aplicar leyes para controlar el Tribunal Supremo de Justicia y acallar los medios privados de comunicación, a los que ataca con el argumento de haber conspirado para derrocarlo.
Anunció la designación de su ministro de Información y cercano aliado, Jesse Chacón, como nuevo ministro de Interior y Justicia, quien será sustituido por el periodista Andrés Izarra, quien fue agregado de prensa de Venezuela en Washington y uno de los promotores de campaña en el referendo.
"Esta es una revolución del amor, no es una revolución cargada de odio, ni de sangre, ni de muerte, ni es una revolución que desconoce los derechos de los demás. No... lo que nosotros queremos es la unión nacional, el debate nacional, la transformación", dijo.
"Que nadie se deje envenenar y meter cuentos ni fantasmas de cosas que no son y de cosas que nunca serán: que si Chávez viene con las hordas chavistas a arrasar a los ricos. ¡Mentira, mentira!", enfatizó.
Saludó a quienes "viven en condiciones de riqueza económica (...) No tenemos nosotros ningún empeño en dañar a ninguno de ustedes, nada, pero tienen todos los derechos garantizados (...) los que tienen grandes propiedades, los que tienen quintas lujosas, los que tienen vehículos de lujo".