Grandes personalidades como el "ex hombre fuerte de Panamá", Manuel Antonio Noriega, ex presidentes como Ernesto Pérez Balladares, Manuel Solís Palma (ex Ministro de Educación), Marco Robles, además de legisladores como Tito Afú y grandes empresarios, han ido a visitar a esta gran mujer de Bajo Corral de Las Tablas, según Évila.
Lo más curioso es que no cobra ningún centavo por los trabajos realizados, sólo acepta lo que la gente le quiera dar. "Yo no hago trabajos para el mal, por eso a mí sólo viene gente buena", destacó.
EL SECRETO
Bueno, yo no sé si este es el secreto, pero Doña Évila me reveló que nunca ha comido arroz y que "aunque de niña la trataban de obligar, nunca lo hizo. A la vez destaca que no come pan y otros alimentos que son normales, "sólo mi café y hojas de árbol".
"Nunca he ido a una fiesta, a una cantina y menos, he ingerido en mi vida una gota de licor". Aprendió a leer y a escribir por sí sola, ya que no pudo ir a la escuela cuando era pequeña.
En la actualidad tiene dos hijos, los cuales crió sola, ya que quedó viuda desde muy temprano y nunca más se volvió a casar.
LEYENDA HISTORICA
Las características de esta mujer se asemejan mucho a la de una leyenda de Azuero: El Sajorí. La misma relata sobre personas con poderes sobrenaturales, que los obtuvieron porque lloraron en el vientre de su madre. No se sabe con certeza si esta historia es cierta, pero es muy fuerte la leyenda del Sajorí de La Llana de Tonosí.
No sé si Doña Évila es un Sajorí, lo que sí sé es que al salir de su consultorio me sentía muy tranquilo, como si me hubiera irradiado una paz inigualable y al caminar hacia la carretera una mujer me dijo "verdad que esa mujer es un ángel que mandó Dios a la tierra", lo que me entusiasmo más a traerles este reportaje.