En efecto, durante el lapso estimado para su construcción, esta infraestructura considerada para ser el centro hospitalario más grande y moderno del interior del país, el Hospital Rafael Estévez de Aguadulce, tuvo inconvenientes significativos que se reflejaron por una parte en el retraso sustancial para su terminación por parte de la empresa INCONPROSA, la que no concluyó la obra y como consecuencia la aseguradora CONASE, debió asumir la terminación originando innumerables efectos colaterales que afectaron estratégicamente la rutina, no solo de la misma estructura física, que según se conoció públicamente hasta permitió la inexplicable "desaparición de un piso en planos" sin el consentimiento aparentemente de la dirección ejecutiva de la CSS.
También hay otros hechos que perjudicaron el inicio pleno de esta infraestructura de salud de tercer nivel que debe favorecer una población usuaria de 598,998 esparcidos geográficamente entre las provincias de Coclé, Los Santos, Herrera y Veraguas.
COMPRAS Y LICITACIONES
Para el presidente del Consejo Comunitario del Hospital Rafael Estévez de Aguadulce, Jorge Canto, "como se tenía programado el funcionamiento o apertura del mismo para una determinada época o fecha, el Seguro Social, tenía en ese momento las partidas necesarias para la compra de los diferentes equipos que se emplearían en el hospital".
Se realizaron compras y licitaciones en otros casos, pero a medida que eso se iba haciendo efectivo se iban almacenado en distintos lugares.
Es lógico pensar que debido al almacenamiento algunos de esos equipos pudiera irse deteriorando.
Sin embargo los niveles de mando superior en la administración nacional de la CSS probablemente en acuerdo con el Ministerio de Salud, se fue prestando parte de estos equipos, supuestamente para evitar su deterioro, pero con la condición y promesa devolutiva, una vez el Rafael Estévez abriera, pero restituyéndolos con equipos nuevos.
Nada de eso ha ocurrido, pese a una tenaz e insistente lucha por lograr el retorno de ese instrumental al Hospital Regional.
Así mismo se mencionan otros equipos para citar algunos:
Cinco máquinas de anestesia prestadas, dos en el Hospital Pediátrico, dos en el Hospital El Vigía de Chitré, una en la Policlínica de La Chorrera; un arco en C en el Complejo Hospitalario Metropolitano, un ventilador portátil que está en Bocas del Toro, un instrumento de neurocirugía en el Hospital Rafael Hernández en Chiriquí, también se prestó una ambulancia.
DESINTERES DE AUTORIDADES
Para Jorge Canto, la comunidad respira una ausencia de interés intencional de "algunos" directivos tanto de la CSS y del Ministerio de Salud para que este hospital llegue a funcionar realmente en la forma para la que fue creado como es la de prestar servicios de salud a toda el área de provincias centrales.
Pero pese a estos inconvenientes, el nosocomio ha brindado un excelente servicio de salud no solo a esta región, sino a pacientes procedentes de Bocas del Toro, Chiriquí e incluso de la propia ciudad de Panamá.
El dirigente del Consejo Comunitario, expresó su versión de que, "pareciera que hay algunos intereses económicos detrás de este hospital de manera que si el mismo funciona tal cual fue planificado, es probable que esto le reste alguna jerarquía al Hospital Metropolitano, y el cuerpo médico de este complejo, muchos, no todos, no quieren hacer de este hospital lo que debería ser".
Igual se podría decir, de médicos propietarios de clínicas privadas, porque esto representa una baja en sus ingresos, según asevera Canto y que es lo que la comunidad percibe y comenta.
¿CIERTO, O MERA ESPECULACION?
Quizás, los mismos hechos o evidencias en su momento lo verifiquen o esfumen del escenario mental de la población afectada.
Pero de que hay muchas aprehensiones frente a estos actos, calificados como contrarios al buen desempeño del hospital no hay duda.
ADMINISTRATIVO
Mientras lo que respecta a lo administrativo, parece ser que este renglón es uno de los factores que más pesan al analizar la ineficacia global que se observa en el funcionamiento del Hospital Regional Rafael Estévez.
Probablemente la influencia política partidista, el tráfico de influencias para la asignación de puestos en todos los niveles desde un principio y en consecuencia la ausencia de un organigrama de funcionamiento, promociona una especie de anarquía, "donde cada quien hace lo que le parece a su antojo, cualquiera pasa por encima de un superior, dependiendo de su estado de ánimo o de su grado de amistad con otra persona".
Los conflictos en este sentido han sido múltiples y un hecho concreto y conocido fueron las denuncias de 17 jefes departamentales del hospital registrada entre el 28 de mayo y el 7 de junio del presenta año por "ambiente hostil", tratos "humillantes, descortesías, irrespetos hacia los jefes de áreas administrativa, aplicación de procedimientos de personal de manera subjetiva" de parte de otros estamentos superiores administrativos afines de la región.
A juicio de miembros del Consejo Comunitario hay un exceso de personal administrativo, que no guarda relación con la cantidad de médicos, enfermeras, laboratoristas los que se puede decir, están por debajo del 50% de los requerimientos mientras que los administrativos pueden estar por el doble de lo que se requiere.
Cuando inicio labores el capital humano era de 420 unidades, ahora sólo en lo administrativo se presume que ascienda a unos 800 empleados. En este aspecto no fue posible obtener información confiable.
Por ejemplo, se cuestiona el nivel cuantitativo del cuerpo de seguridad que supera lo que tiene alguna cárcel del país.
En consecuencia presuntamente el tema de lo administrativo, es uno de los renglones en los que descansa gran parte del problema funcional del Hospital Rafael Estévez.
La actuación de los miembros Junta Directiva de la CSS, no lo está haciendo con el interés de desempeñar el papel que deben hacer, que es, resolver problemas, porque si así fuere múltiples casos presentados a ellos y no los han resuelto, manifestó Canto.
Un ejemplo fue el no pago durante un año del contrato del médico especialista en cuidados intensivos Jorge Pineda. Tuvo que surgir una presión por paro laboral para que se le atendiera finalmente.
¿EN QUE SE AVANZA Y EN DONDE HAY CARENCIAS?
El Dr. Javier Pinilla, actual Director Médico de este hospital y que en otro periodo anterior también tuvo a su cargo esa responsabilidad directiva la situación la explica a su criterio el panorama hospitalario entre ellos los logros alcanzados.
Se ha incrementado la cobertura y calidad de los servicios de salud a nivel intrahospitalarios, hay un servicio de hemodiálisis que se incremento de 15 pacientes en el 2003 a 56 a la fecha.
También se está incrementando el funcionamiento del departamento de patología, la instalación del sistema de información del hospital, apertura del nodo regional de informática respecto al nivel nacional, entre otros proyectos de reforzamiento como la sala de operaciones con el nombramiento de un anestesiólogo. Es posible otro médico de esta especialidad dentro de un mes dijo Pinilla.
Se pretende es disminuir la mora quirúrgica que viene desde cuando el extinto Hospital Marcos Robles, pero se resalta que se ha logrado atender mora quirúrgica de otras provincias.
Mencionó que se procura la apertura del segundo piso (desde hace rato no funciona) donde se encuentra cirugía plástica y quemados, neurocirugía y ortopedia. La causa es por escasez de personal de enfermería por falta de asignación de las plazas.
Se necesitan siete enfermeras para que se proceda a su apertura. Con presupuesto en trámites de compra, el galeno mencionó el auto clave a vapor para esterilización, la nevera mortuoria, un tomógrafo, y un equipo mediano para la lavandería.
En su conjunto, la situación del Hospital va más allá de un complicado proceso de equipamiento que depende de los otras estamentos funcionales de la CSS, que como el pueblo panameño sabe atraviesa por una o quizás la peor crisis respecto s su futuro.
Por su parte, tanto la Junta Directiva, el nivel de mando ejecutivo de la CSS, el gobierno nacional debe realizar una evaluación integral de lo que pasa y cortar de raíz, mediante una cirugía institucional lo malo que se avista en la CSS y en el caso particular del Hospital Rafael Estévez, donde se puede solucionar la problemática existente.