La explosión de dos bombas de escasa potencia en Galicia (noroeste de España), con el resultado de dos heridos leves, eleva a siete los artefactos que han detonado desde que hace dos semanas la organización terrorista vasca ETA reapareciera tras siete meses sin atentar.
Las poblaciones afectadas recuperan la normalidad, después de que estallaran sendos artefactos colocados en contenedores de vidrio y basura en el Real Club Náutico de Sangenjo y en el puerto deportivo de Bayona, ambas en la provincia gallega de Pontevedra.
Las fuerzas de seguridad creen que las bombas fueron activadas a través de un temporizador.
Las explosiones se produjeron después de que un comunicante que dijo hablar en nombre de ETA anunciara la colocación de los artefactos en Sangenjo y Bayona y su próxima detonación, en una llamada al diario vasco "Gara", habitualmente utilizado por la banda terrorista para dar sus informaciones.