La Santa Sede confirmó su disposición a mediar para lograr el fin de los enfrentamientos en Nayaf, ciudad santa de los chiíes en Irak.
El subdirector del gabinete de prensa vaticano, Ciro Benedettini, difundió una declaración escrita en la que reconoce que desde varias partes se ha pedido a la Santa Sede "si se puede interesar por la suspensión de los combates en Nayaf".
Una delegación formada por participantes de la Conferencia Nacional que se celebra en Bagdad, ha llegado a Nayaf para exigir la rendición al clérigo radical chií, Moqtada al Sadr, indicaron fuentes oficiales.
La intención de estos emisarios es pedir al clérigo radical chií que retire su milicia del mausoleo de Alí en Nayaf y la convierta en un partido político. La delegación se vio obligada a retrasar su salida de Bagdad al no tener garantizada su seguridad.
Hussein al Sadr, enviado de la Conferencia Nacional, precisó que también por razones de seguridad la delegación fue reducida a ocho emisarios desde los sesenta que en principio fueron seleccionados entre los grupos étnicos, religiosos, y los partidos políticos.