MENSAJE
Siéntase bien perdonando a quien
le haya ofendido
Monseñor
Rómulo Emiliani
La palabra de Dios nos habla
del perdón como la acción necesaria para poder vencer el odio
y acercarnos más a las demás personas y a Dios. Para experimentar
el perdón, hay que perdonar a los demás.
Quizás alguien lo ha ofendido y usted no ha logrado olvidar e
incluso guarda rencor hacia esa persona.
Perdonar no es fácil
Cuando alquien nos ofende, tenemos la tendencia de devolverle con la
misma moneda: ojo por ojo y diente por diente, al mal con el mismo mal.
Hay que comprender que al hacer daño a otra persona, uno se hace
más daño a sí mismo.
La venganza puede llegar a convertirse en un mal hábito. El odio
surge fácilmente como una reacción a las ofensas y envenena
nuestra alma.
Lewis Smith dice: "El odio es un cáncer que ahoga nuestra
alegría".
Por otro lado, la venganza jamás logra un empate.
Ghandi dijo: "Si nos guiáramos por la justicia basada en
ojo por ojo y diente por diente, la humanidad acabaría sin ojos y
sin dientes".
La persona que ama demuestra fortaleza. Significa que puede seguir amando,
queriendo, estimando a pesar de lo que le hagan.
Amar significa acercarse e identificarse más con Dios, nuestro
Señor, que tiene infinita misericordia.
¿Cómo liberarnos del rencor y del resentimiento?
Ante todo, debemos enfrentar el rencor. Hable de sus sentimientos con
la persona que lo ofendió y trate de comprenderla. Posiblemente esa
persona le pueda aclarar fácilmente lo sucedido, o quizás
esté enferma y su conducta sea la manifestación de un problema
interno.
Es necesario separar al ofensor de la ofensa. En lugar de sentir rencor
hacia esa persona, permita más bien un sentimiento de comprensión
o lástima.
Cuando Dios nos perdona, El sigue amándonos. Dios separa el pecado
del pecador y nos sigue aceptando y perdonando, aunque rechace el pecado
cometido.
Olvide el pasado y lo negativo
No fije en su memoria de forma obsesiva las cosas malas que sucedieron
en el pasado. Haga un intento por olvidar lo negativo y sustituya ésto
por ideas del presente o hechos buenos del pasado.
No se canse de perdonar
Es difícil deshacerse del rencor y el odio. Por eso hay que realizar
el esfuerzo de perdonar. Jesús dice que perdonemos "setenta
veces siete", lo que significa que hay que perdonar siempre.
Es importante aclarar que perdonar no implica permitir ofensas y atropellos.
Usted tiene derecho a defender su dignidad, a que los demás entiendan
que usted se respeta.
Pero que ésto no sea excusa para no perdonar siempre y ser feliz.
Cuesta mucho liberarse del resentimiento. Por eso, necesita pedirle ayuda
al Señor para perdonar y olvidar. Necesitamos la fuerza del poder
de Dios para lograrlo.
Tomemos en cuenta también que algunas de las ofensas que nos hacen
en realidad son verdades mal dichas o pronunciadas. Nos hará mucho
bien quitar la ironía que el otro puede estar añadiendo a
lo que nos dice y asimilar lo dicho. A veces necesitamos que personas nos
digan nuestros defectos, pero muchas personas que están cerca de
nosotros y nos quieren no nos lo dicen.
En la medida en que usted madure y adquiera más fortaleza, se
sentirá menos perturbado por las ofensas.
Una antoimagen positiva le dará seguridad personal y su comprensión
de la naturaleza humana le permitirá entender las crisis por las
que pasan las personas y el motivo de su manera de actuar.
Asimile los golpes que da la vida, especialmente las ofensas, y busque
la verdad que pueda haber en las manifestaciones de la persona que lo ofende.
Si su fe es grande, Jesús le transmitirá fuerza espiritual
para vencer cualquier ofensa, porque CON EL, USTED
ES... ¡INVENCIBLE!


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