Tras cinco años de pérdidas multimillonarias, bancarrotas y reestructuraciones feroces, y justo cuando parecía que lo peor había pasado para las aerolíneas, la amenaza terrorista conocida esta semana pone otra vez en peligro al sector.
Las acciones de las aerolíneas que se negocian en las bolsas de Nueva York anotaron claras caídas. Según los analistas, esto puede generar el miedo a volar.