Continúan los bombardeos en el noreste de Sri Lanka, que provocaron con otros cuatro muertos, mientras los donantes internacionales expresaron su preocupación por la crisis humana en el país y pidieron a las partes el cese inmediato de las hostilidades.
Las tropas del Ejército de Sri Lanka y de la guerrilla de los Tigres de Liberación de la Patria Tamil (LTTE) prosiguieron los enfrentamientos en el distrito de Triconmalee y la península de Jaffna, que provocaron la muerte de cuatro personas y heridas a otras ochenta, según informó la agencia de noticias PTI.
El portal de información de los rebeldes, Tamilnet, asegura que el LTTE utilizó fuerza aérea para atacar la base de la península de Jaffna, aunque el Ejército ha negado este hecho y ha asegurado que "las fuerzas de seguridad tuvieron la situación bajo control y causaron grandes daños a los terroristas durante el fuego defensivo".
Mientras, en la ciudad de Triconmalee los rebeldes lanzaron una ofensiva que acabó con la vida de dos personas y provocó heridas a cinco marineros y dos civiles.
Más de 80, 000 personas han huido de sus hogares en el distrito de Triconmalee en las últimas dos semanas, desde que el pasado 26 de julio se iniciasen los bombardeos del Ejército a las posiciones de la guerrilla en esa región, después de que esta mantuviese bloqueada una presa que riega terrenos controlados por el Gobierno.
Los cuatro donantes de Sri Lanka, Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y Noruega, han instado al Gobierno de Colombo y a la guerrilla tamil a "cesar inmediatamente las hostilidades y regresar a la mesa de negociación", informaron en un comunicado.