La confección de las piezas típicas que conforman la pollera, ha sido siempre uno de los artes más preciados en el interior del país, y como un legado familiar las nuEva, Crítica en Líneas generaciones de mujeres en distintas comunidades de Las Tablas están aprendiendo a coser estos elementos buscando que la tradición del traje típico nacional nunca muera.
LARGAS JORNADAS
Durante largas jornadas de trabajo, niñas, jóvenes y grandes reciben esta herencia de quienes se han dedicado durante años a la confección de polleras y van dando forma y color a los conocidos mundillos que en diferentes diseños hacen el conjunto para armar la pollera.
Es en los portales de los pueblos interioranos y entre cuento y cuento donde las mujeres van tejiendo estos mundillos pasando los palitos de trabajo de un lado a otro hasta obtener el dibujo deseado tratando de reunir lo antes posible las piezas que se requieren para responder a la gran demanda de polleras que hay en esta región.
TRADICION
Así, buscando que la confección de la pollera se siga apegando a la tradición y guarde la esencia de la nacionalidad, las artesanas de la región están enseñando a las nuevas generaciones las diferentes modalidades de la confección a través de los cursos donde les transmiten desde las combinaciones hasta los diseños que hacen de cada mundillo una pieza única.
MOTIVACION A ENSEÑANZA
Con gran motivación las niñas y jóvenes se han acercado a estos cursos llamadas por la actividad artesanal que se registra en estos pueblos de Las Tablas y la reflexión de las mujeres que llevan años dedicadas a hacer polleras y buscan pasar este legado de una generación a otra tal como lo hicieron sus antepasados.