El monumento en homenaje póstumo al reverendo José Félix Guembe, en el distrito de Soná, sigue de pie y en el recuerdo del pueblo de Soná, en Veraguas, que hoy más que nunca resalta esa fe y amor al prójimo, como uno de los legados que dejó el sacerdote a una comunidad inmensamente católica y creyente en Dios.
Sin embargo, los sonaeños aseguran que este monumento histórico está en mal estado, las estructuras, que por el tiempo se han deteriorado causando profunda preocupación en los sonaeños, quienes están solicitando a las actuales autoridades el apoyo para que el lugar sea remozado lo antes posible.
El pueblo sonaeño recuerda siempre con pasión cristiana al padre Guembe, quien por más de 50 años, brindó sus servicios sacerdotales a esta comunidad y como agradecimiento a su labor católica erigieron este mausoleo para rendirle homenaje a sus enseñanzas a un pueblo necesitado.
Vicente Vásquez y Willians Pérez, ambos residentes en el distrito cabecera de Soná, informaron que las generaciones de residentes mantienen el recuerdo de ese sacerdote español quien trabajó largos años en este distrito.
Cada año, el 16 de julio, durante la celebración de la Virgen del Carmen, cientos de personas de este sector veragüense se concentran en los predios del mausoleo para honrar su memoria y agradecerle todo lo que les brindó como sacerdote de Soná.
VIDA
Se cree que el cura llegó a Veraguas, específicamente a Soná a la temprana edad de 22 años, laboró desde los años 1895 a 1947, cuando falleció de manera repentina, luego de los años, el cuerpo del sacerdote se dice que permanecía casi intacto enterrado en una bóveda, por lo que fue llevado a este lugar especial donde hoy día reposan los restos mortales.
El pueblo cristiano de Soná, mantiene el fervor de las enseñanzas que generación tras generación dejó como legado permanente ese servidor de Dios que dio valores al pueblo que lo acogió y que aún conservan.
Los sonaeños aseguran que con el monumento histórico eregido por hace muchos por el pueblo, para rendirle los honores al prelado católico esta en mal estado, las que estructuras, que por el tiempo se deterioran causando profunda preocupación en los sonaeños, quienes están solicitando a las actuales autoridades el apoyo para que el lugar sea remozado lo antes posible.
REMEMBRANZA
Florentina Castillo, dijo a este medio que a sus 66 años, cuando era muy niña en Soná y en casi toda la provincia de Veraguas, se hablaba de la vida del sacerdote que puso empeño en el porvenir del pueblo que apenas daba sus primeros pasos hacia el desarrollo.
Además manifestó que fueron muchas las personas que en aquel entonces llegaban de todas partes del país, en busca de orientación, fe y esperanzas, además de escuchar la palabra de Dios brindada por el sacerdote José Félix Guembe.