Cuando está lejos de las pistas, sigue su carrera, pero no con carros sino con sonrisas, sonrisas que lo llenan más que la misma Fórmula Uno.
El piloto colombiano Juan Pablo Montoya decidió alejarse un poco de lo que considera aburrido y decepcionante, la Fórmula Uno, y dedicarle sus esfuerzos a algo más reconfortante: su "Fundación Fórmula Sonrisas", la cual creó en el año 2003 de la mano de su esposa Connie Freydell.
Connie, la esposa de Montoya, dijo en una entrevista a ESPN que "esta fundación fue creada para devolverle a los niños colombianos todo el apoyo que le han brindado al piloto".
Asegura que en esta fundación le dan oportunidad a los niños de bajos recursos colombianos a practicar el deporte, tanto en un ámbito académico como en un ámbito extra-curricular recreativo.
Según Juan Pablo le puso el nombre de Fórmula Sonrisa ya que: "en el momento en el que la formamos yo corría Fórmulas y, aunque no tiene nada que ver con fórmulas de correr, es la fórmula para buscar que los niños tengan alegría".
Y aunque muchos crean que el automovilista recibe algo a cambio, dijo que lo único y más maravilloso, es la alegría de los pequeños.
Para Montoya, quien tiene dos hijos, los niños son lo más importante del mundo y su razón de vivir, por ello confía en que el deporte los puede alejar del ocio y las pandillas.
CONCIERTO POR LOS NIÑOS
El 26 de agosto de este año, Montoya pondrá nuevamente su amor por los niños colombianos a prueba, con un concierto que realizará en Panamá, y en el que ha invitado a muchos artistas nacionales e internacionales, como: Luis Fonsi, Zion, Los Gaitanes, Joe Montana, por mencionar algunos.
Esperemos que dentro de algunos años su fundación siga creciendo, al punto que sus tentáculos toquen Panamá.