El toque de queda implementado por el Gobierno es una de las medidas que se deben establecer para tratar de reducir los niveles de violencia y delincuencia en el país, pero la acción debe ir acompañada de otras actividades dirigidas a la juventud.
Está bien que se castigue con multas a los padres irresponsables que permiten que sus hijos deambulen por las calles hasta altas horas de la noche, pero también deben existir alternativas para esa juventud ociosa.
Debe haber una acción conjunta que involucre también a autoridades como Pandeportes e INAC para organizar actividades deportivas y culturales dirigidas a los jóvenes.
Usted pasa por los barrios populares y el denominador común es observar a una pila de muchachos perdiendo el tiempo en las esquinas o en todas las veredas o tiendas de sus barrios, sin sacarle provecho a cada día.
Por qué no se organizan ligas deportivas permanentes para los que tienen capacidades físicas y así forjar atletas para el futuro. La juventud es un semillero que debe ser aprovechado por ese montón de técnicos con que cuenta Pandeportes y que muchas veces no tienen la oportunidad de masificar sus conocimientos.
Para los que no cuentan con facultades para los deportes está la opción de la cultura. Se pueden organizar pequeñas agrupaciones musicales en los barrios previa instrucción de profesores que les enseñen a los interesados a leer el pentagrama y a tocar diferentes instrumentos. El INAC también puede ir a las comunidades y dictar talleres de dibujo.
Son acciones que no resultan costosas. El personal se tiene, sólo falta la vocación para enseñar a esos chicos de los barrios marginales que muchas veces delinquen por necesidad u ociosidad.
Es cierto que los índices de violencia no bajarán de la noche a la mañana, pero conforme se avance en la instrucción deportiva o cultural de los menores, los niveles de delincuencia y de la violencia se irán reduciendo y no habrá necesidad de pretender ocultar ese tipo de males que sacuden hoy día a la sociedad panameña.