La educación en Panamá está en coma, agonizando. Las esperanzas de un cambio radical terminaron con un plan de reforma educativo fallido, que vio su muerte en 1979. Desde entonces, algunos ensayos y planes pilotos se han ejecutado, pero el resultado ha sido el mismo: estudiantes que no aprueban un examen básico de conocimiento.
El rector de la Universidad Nacional de Panamá considera que los bajos niveles de educación se deben a que el sistema está obsoleto, no se ajusta a los requerimientos de los nuevos tiempos y no se han realizado intentos serios ni profundos para provocar un cambio radical.
Para el cuatro veces Rector de la "U", el problema de una reforma implica una decisión política, que ningún Gobierno ha querido enfrentar, ante el temor de perder liderazgo o poder.
"Nadie se ha atrevido a dar un paso en firme, porque producirían enfrentamientos que el Gobierno no ha estado decidido a enfrentar".
Sin embargo, el Rector no sólo señala a los gobernantes, también pone el dedo acusador hacia los gremios, que ven con ojos temerosos las posibles reformas a una estructura ya conocida y dominada por ellos.
"Estamos frente a un sector que es conservador. Hay resistencia por parte del magisterio que piensa que una reforma los pueda afectar, se opondrán a ella", asegura.
EL PROBLEMA NO ES DINERO
Durante los últimos 30 años, la educación en Panamá cada día es más deficiente, los últimos informes ubican a los estudiantes con las más bajas calificaciones. Esta realidad contrasta con la inversión destinada a esta rama, la que hoy día está por el orden de los $671 millones.
"El problema de la educación no es la falta de dinero", asegura García de Paredes, quien presenta cuatro puntos fundamentales, que según él, darían resultados positivos y notorios a los estudiantes en cinco años.
Este docente, con más de 40 años de experiencia, basa su plan en la reducción del número de bachilleratos, de 86 a 6; entre los que incluye Ciencias, Letras, Tecnología, Educación y Pedagogía, Comercio y Agricultura.
También apunta sus cambios a una reducción en la cantidad de asignaturas por nivel, de 13 y 17 a sólo 8.
"Tantas asignaturas producen una educación superficial. No se logra nunca profundizar en ninguna de las materias importantes como Matemática, Español, Física, Ciencia, Biología e Inglés".
Para él, las escuelas deben estar abiertas los 12 meses del año, y servir a la comunidad, para que se conviertan en centros en los que se dicten seminarios y cursos de formación a sus miembros.
La sugerencia más importante es que los estudiantes de tercer y sexto grado y tercer y sexto año deban realizar una prueba de evaluación de conocimientos para detectar problemas futuros.
El Rector es optimista en el futuro. "Si nosotros logramos hacer estas cuatro cosas , en cinco años el resultado de la educación cambiará en nuestros estudiantes y va a mejorar mucho sus ingresos y sus estudios.
DE LA ESCUELA A LA "U"
Con una matrícula de 60 mil estudiantes, que pagan alrededor de $60 anuales, la universidad funciona con un presupuesto de 160 millones de dólares al año.
La preocupación del Rector surge ante la llegada de estudiantes que salen de la secundaria sin la preparación adecuada, reflejándose esta realidad en los índices de fracasos en los exámenes de admisión.
Es un círculo vicioso que comienza en los primeros años de educación del niño y crece con él hasta convertirse en adulto.
Sin embargo, hay grupos que consideran que el problema no sólo está en la educación secundaria sino también en la formación universitaria.
Usted tiene algunas sugerencias para elevar la educación a nivel primario y medio, pero ¿qué reformas han propuesto para modernizar la educación universitaria?
Hace dos años empezaron las reformas curriculares y ya hay facultades como la de Administración de Empresas y Contabilidad que están experimentando cambios. También tenemos unas 150 carreras nuevas que se ajustan a las necesidades del mercado.
¿Las últimas encuestas no son favorables para los estudiantes panameños?
En las últimas encuestas realizadas, la preferencia de los empresarios es por los estudiantes de la Universidad de Panamá, ya que es competitiva. Tenemos una buena Facultad de Medicina y la mejor clínica veterinaria.