La tensión en Honduras se relaja con la paulatina apertura de las carreteras tras cinco semanas de bloqueos viales por parte de los seguidores del depuesto presidente Manuel Zelaya.
En Tegucigalpa, unos 200 simpatizantes de Zelaya, aglutinados en el Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado, celebraron ayer una marcha de acompañamiento en el sepelio del maestro Roger Vallejo, quien murió de un balazo que recibió el jueves durante un desalojo en la capital por parte de la policía.
Otro maestro, Martín Rivera, fue ultimado ayer a puñaladas en otro sector de Tegucigalpa después de abandonar el velatorio de Vallejo, pero no se han esclarecido las circunstancias.
Hasta ahora, se registra la muerte de cuatro seguidores de Zelaya en las manifestaciones: dos el 5 de julio, otro el día 25 y Vallejo.
El Frente de Resistencia anunció ayer que prepara marchas nacionales, a partir del próximo miércoles, hacia Tegucigalpa y San Pedro Sula (norte), segunda ciudad hondureña en importancia.
Hoy, en el resto del país, un grupo de campesinos bloqueó una carretera cerca de Trujillo, departamento de Colón (Caribe), unos 575 kilómetros al norte de Tegucigalpa, confirmó una fuente policial.
Marvin Ponce, diputado de Unificación Democrática (UD), pequeño partido de izquierda que apoya a Zelaya, aseguró que también había cortes de carreteras cerca de San Pedro Sula y Santa Rosa de Copán (oeste), lo que fue negado por la Policía y empresas de transporte que operan en esas zonas.
Ponce también dijo que hubo marchas en las ciudades norteñas de La Ceiba (Caribe) y El Progreso.
El portavoz de la Policía Nacional, Orlín Cerrato, aseguró que el sábado sólo se había registrado "una toma de carretera" en todo el país, en La Ceiba, frente a las siete u ocho que había una semana antes y a las 14 que llegaron a realizarse el pasado jueves.
Por otro lado, el ministro de Seguridad interino, Mario Perdomo, reafirmó ayer a la prensa que la Policía ha tenido "tolerancia extrema" ante las protestas, pero que actuará con "firmeza", si es necesario. "Ya no se van a tolerar tomas de carreteras, de instalaciones privadas o de instituciones del Estado", aseguró.
CIERRES
Las pérdidas en el comercio, la industria y el turismo, así como por actos vandálicos en las marchas en la capital, ascendieron a 184 millones de dólares en los 35 días que van de protestas.