El vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, advirtió a la comunidad internacional que "no se deje sorprender" ante nuevas compras de armamento por parte de Venezuela, después de que se hallara en manos de las FARC tres lanzacohetes vendidos por Suecia a ese país en 1988.
"Esto es un aviso muy importante a la comunidad internacional para que no se deje sorprender por nuevas compras de armamento por parte de Venezuela", declaró Santos en una entrevista que publicó ayer el diario chileno La Tercera.
Santos explicó que las armas se hallaron en octubre en un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en un operativo realizado en la región de Meta, donde, dijo, había "armamento potente y municiones capaces de hacer mucho daño".
El Gobierno sabía que esos lanzacohetes provenían de las adquisiciones hechas por Venezuela "a un país europeo" y lo pusieron en conocimiento de Caracas "hace varias semanas, pero no hubo respuesta", recalcó.
Además, aseguró que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) están intentando conseguir misiles tierra-aire para atentar contra los aviones colombianos, y "la única forma de conseguirlos es que algún país se los haga llegar a través de medios como el empleado en este caso".
El pasado fin de semana, el presidente colombiano, Álvaro Uribe, señaló que su Gobierno había verificado que "grupos terroristas han adquirido lanzacohetes de marca en los mercados internacionales", pero no citó a ningún país.
Suecia confirmó el martes que varias armas incautadas recientemente a las FARC fueron vendidas a Venezuela a finales de la década de los ochenta, y tanto el Gobierno de ese país como el de Colombia pidieron explicaciones a Venezuela.
Mientras tanto, el ministro venezolano del Interior, Tarek El Aissami, consideró que Bogotá quiere distraer la atención del mundo sobre la cesión de su territorio a tropas de Estados Unidos con casos como el de tres lanzacohetes del Ejército de Venezuela hallados a la guerrilla de las FARC.
"Esa es una excusa para justificar tal perversidad", dijo El Aisami al considerar que con el caso de los lanzacohetes se intenta desviar la atención sobre las bases que usarán las tropas estadounidenses.
"Ceder el suelo patrio a una potencia extranjera, para generar un espacio de desestabilización de la región, es un tema que no sólo preocupa a Venezuela sino también al hermano pueblo colombiano", añadió el ministro.
Santos incidió en que Colombia manejará la situación "con prudencia y seriedad", y recalcó que la decisión de autorizar el uso de bases colombianas por parte de Estados Unidos "no tiene nada que ver con la situación interna de otros países, incluido Ecuador".
SOLICITUD
Colombia ha enviado en lo que va del año, a través de la Interpol, un total de 209 comunicaciones a 27 países para averiguar el origen de armas halladas en campamentos de las FARC, la mayoría de ellas a Estados Unidos y Europa Oriental, reveló ayer el diario bogotano El Tiempo.
Treinta de esas "circulares naranjas", como se las conoce en la Interpol, no han tenido respuesta de países como Corea del Norte y Venezuela, recordó un funcionario encargado del rastreo al hacer referencia a los lanzacohetes venezolanos hallados en un campamento rebelde."Tenemos respuesta a 177 requerimientos, pero hay otros enviados a países que, de antemano, sabemos que no nos van a contestar", subrayó el funcionario del Gobierno que hace el rastreo de armas y que no fue identificado por El Tiempo.
SOLICITUD
Colombia ha enviado en lo que va del año, a través de la Interpol, un total de 209 comunicaciones a 27 países para averiguar el origen de armas halladas en campamentos de las FARC, la mayoría de ellas a Estados Unidos y Europa Oriental, reveló ayer el diario bogotano El Tiempo.
Treinta de esas "circulares naranjas", como se las conoce en la Interpol, no han tenido respuesta de países como Corea del Norte y Venezuela, recordó un funcionario encargado del rastreo al hacer referencia a los lanzacohetes venezolanos hallados en un campamento rebelde.
"Tenemos respuesta a 177 requerimientos, pero hay otros enviados a países que, de antemano, sabemos que no nos van a contestar", subrayó el funcionario del Gobierno que hace el rastreo de armas y que no fue identificado por El Tiempo.
Fusiles rusos, búlgaros, chinos y coreanos; pistolas y revólveres de Europa Central y brasileñas; explosivos ecuatorianos; munición de Brasil, Rusia y Venezuela, y cohetes antitanque estadounidenses, rusos, rumanos, chinos y suecos, figuran en la lista de armas incautadas a las FARC.