Los hombres pueden excitarse por completo en cuestión de minutos o segundos, respondiendo rápidamente y con facilidad a ciertos estímulos como una simple visión, un sonido, un aroma o una textura. A veces, la excitación sexual masculina puede ser, simplemente, demasiado fácil, y si está a punto de empezar el sexo, no hay nada que pueda parar esa excitación.