Una semana de mucha tensión fue la que vivieron los moradores del corregimiento de El Chorrillo debido a la violencia que afecta a ese barrio.
Dos muertos y siete heridos fue el saldo fatal de seis días de violencia que dejaron luto y dolor en varios hogares chorrilleros.
Un barrio bajo fuego
El detonante del último episodio de la vorágine delictiva en El Chorrillo fue el asesinato a últimas horas de la noche del sábado 25 de julio, de Walter Clarke, sobrino del líder de la peligrosa pandilla "Bagdag", que tiene su círculo de influencia en la Calle 25 Arriba.
El crimen de Clarke fue atribuido por los militantes de "Bagdag" a sus antiguos aliados de la pandilla "La Cantera", de la Calle 27 y 28 final.
Es por ello que las represalias no tardaron en llegar con un tiroteo el día siguiente del crimen en el que resultaron heridas dos personas.
Pero la respuesta más enérgica estaba por llegar, pues bien temprano en la mañana del lunes 27 de julio, presuntos miembros de "Bagdag" penetraron hasta el mismo corazón de "La Cantera" para acabar con la vida de uno de los habitantes del lugar de nombre Juan Carlos Perea, quien en ese momento desayunaba con su concubina en un kiosco al lado de la Cooperativa de Pescadores de El Chorrillo.
LA POLICIA SE TOMA EL CHORRILLO
Tras esos asesinatos la tensión fue creciendo con los días y las balaceras continuaban, lo que provocó la intervención de las autoridades policiales quienes tuvieron que emplear sus fuerzas especiales para contener a los violentos.
Durante dos días los uniformados invadieron el corazón de una de las pandillas más organizadas del país, que cuenta con más de un centenar de seguidores, muchos de ellos detenidos en diferentes cárceles del país.
Los apartamentos de los edificios Renovación de la calle 25 fueron allanados uno a uno.
De los mismos eran bajados una gran cantidad de sujetos, entre ellos varios menores de edad, los que eran conducidos en patrullas policiales hasta la subestación del lugar.
En total en varios días de operativos fueron detenidos más de 30 sospechosos de pertenecer a pandillas.
DE EL CHORRILLO A LA JOYITA
Mientras de forma casi simultánea se realizaban los sepelios de Juan Carlos Perea en la Iglesia Cristo Rey y de Walter Clark en El Chorrillo, el día viernes, en la cárcel La Joyita se gestaba un nuevo foco de tensión.
El traslado del líder de "Bagdag", Rubén Camargo, alias "Cholo Chorrillo", con rumbo desconocido, provocó que sus seguidores detenidos en el Pabellón 10-1 de La Joyita, se amotinaran y de paso tomaran como rehén a un custodio.
Por más de seis horas los reos mantuvieron en jaque a las autoridades exigiendo que "Cholo Chorrillo" fuera devuelto al penal.
Tras intensas negociaciones con las autoridades del Sistema Penitenciario a primeras horas de la noche del viernes la crisis fue solucionada de forma pacífica con la liberación del secuestrado.
INCERTIDUMBRE
Mientras una tensa calma impera en el barrio de grandes leyendas deportivas como Roberto Durán y Rommel Fernández, los atribulados moradores sólo esperan que algún día puedan regresar aquellos tiempos en que en el corregimiento se podía vivir en paz.