FAMILIA
Narcóticos Anónimos

Joaquín Arias
Crítica en Línea
Ahora se plantea la siguiente pregunta: "¿Si somos impotentes, cómo podrá Narcóticos Anónimos ayudarnos?". Empezamos cuando pedimos ayuda, practicando los Doce Pasos. El fundamento consiste en admitir que nosotros solos no podemos controlar la droga. Cuando llegamos a aceptar esta idea, hemos logrado la primera parte del Primer Paso. Para completar el Primer Paso tenemos que admitir otra cuestión. Si nos detenemos aquí, sólo sabemos una parte de la verdad. Aquí nuestra honestidad sale a relucir. Por una parte decimos: "Sí, soy impotente ante la droga", y por otra parte afirmamos: "una vez que haya solucionado mi problema podré controlar las drogas". Estos pensamientos y acciones nos llevaban a caer en la droga de nuevo. Nunca se nos ocurrió preguntar: "¿Si no podemos controlar nuestra enfermedad, cómo podemos controlar nuestras vidas?". Sin drogas nos sentimos desesperados. Incapacidad para conseguir trabajo, abandono y destrucción son características de una vida ingobernable. Nuestras familias se sienten decepcionadas, desconcertadas y confusas por nuestra conducta y a menudo no nos reconocen como suyos o simplemente nos abandonan. El estar otra vez trabajando, aceptados por la sociedad y reunidos con nuestros familiares no significa que nuestras vidas sean gobernables. Aceptabilidad social no es lo mismo que recuperación. Hemos descubierto que no teníamos más opción que la de cambiar completamente nuestras viejas formas de pensar, o volver a la droga. Cuando nos esforzamos, el programa nos funciona, de la misma manera que ha funcionado para otros. Cuando ya no pudimos soportar nuestras viejas maneras de ser, empezamos a cambiar. A partir de entonces vemos que cada día sin tóxicos es un día de triunfo, pase lo que pase. La rendición significa el no tener que luchar más. Aceptamos nuestra enfermedad y nuestra vida tal como son. Estamos dispuesto a hacer lo que fuere necesario para no recurrir a las drogas, incluso cosas que no nos gustan hacer. Antes de iniciar el Primer Paso, tuvimos temor e incertidumbre. Nos sentíamos perdidos, confusos y diferentes. Al practicar este paso, nos rendimos a los principios de Narcóticos Anónimos y fue entonces cuando empezamos a superar la soledad producida por nuestra enfermedad. Sólo se nos puede ayudar cuando somos capaces de admitir la derrota completa. Puede que esto nos asuste, pero es el cimiento sobre el cual construimos nuestras vidas. El Primer Paso significa que nos podemos liberar de la droga. Algunos de nosotros tardamos en darnos cuenta de la ingobernabilidad de nuestras vidas. Para nosotros, en cambio, este hecho era lo único cierto. Estábamos convencidos de que los tóxicos podrían convertirnos en algo que no queríamos ser. Si no tomamos drogas y practicarnos este paso, encontramos la libertad. Sin embargo, los pasos no funcionan por magia. Además de recitar las palabras de este paso, hemos de vivirlas. Cada uno de nosotros puede ver que el Programa tiene un contenido que ofrecer. Hemos encontrado la esperanza. Vemos que podemos aprender a realizarnos en el mundo en que vivimos. Nosotros también podemos encontrar un significado y un propósito a la vida y ser rescatados de la locura, la depravación y la suerte.
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