Hace falta promover más cultura en el distrito de La Chorrera, eso quedó en evidencia con la puesta en escena de la obra teatral "A Puertas Abiertas", del escritor francés Jean Paul Sartre, bajo la producción de Grismel Rangel Hendricks, que el público no apoyó.
A pesar de todo, el evento fue propicio para que Producciones Grismel hiciera reconocimiento a los artistas: Néstor De Icaza (Juan Carrete), que no asistió, Celinda de Icaza y a la artista arraijaneña Zelideth Rosales.
Además se entregaron becas para los estudios de actuación en la Escuela de Bellas Artes, que fueron sorteadas entre el reducido público que asistió a ver la obra.
A Puertas Abiertas es una obra bastante interesante porque es un estilo de escritura y de montaje en sí bien agresivo, hay incluso un desnudo de dos personas que prácticamente hacen el amor en escena, aunque en esta ocasión la dama solo exhibió sus senos y se insinuó el acto sexual, según explica el productor.
El elenco de esta obra está compuesto por la directora Victoria Mendoza, quien además actúa en el personaje de Inés; María Ramos que hace el personaje de Stel; Alexis Jaramillo que interpreta el papel de mayordomo, y el chorrerano Javier Romero, que también es poeta.
Desafortunadamente, la experiencia con el montaje de esta obra cuya actuación fue del agrado de todos los presentes, fue frustrante para Grismel Rangel, porque el público no apoyó como él lo esperaba y lo que tuvo fueron pérdida y deudas.
Confiesa que hacer teatro en La Chorrera no es fácil, "toqué puertas, pero las autoridades evaden y el comercio te da miles de excusas y no apoyan".
Lo cierto es que los que no fueron se la perdieron porque la obra fue muy buena, los artistas actuaron como si la sala hubiera estado abarrotada de público, la musicalización fue de primera, al igual que la iluminación como todos los elementos que se emplearon en la obra.
Aunque la experiencia no fue buena, Grismel no se da por vencido y como dice su logo, seguirá promoviendo la cultura en La Chorrera y esta no será ni la primera ni la última vez.
La oportunidad fue buena para conocer un poco de las artistas homenajeadas, quienes contaron aspectos importantes de su trayectoria en el teatro, del cual guardan gratos recuerdos.
Celinda De Icaza comenzó a los 13 años a cantar vals y tangos, pero al ver que en esta rama había mucha competencia se inscribió en el teatro y llegó a montar 25 obras, entre ellas "El Tesoro de Morgan" con Anita Villalaz y Blanquita Casanova.
Tuvo el honor de ser escogida entre las mejores artistas panameñas por una Compañía de Teatro Mexicana que vino a Panamá, lo cual la llena de satisfacción.
Sin embargo, al comparar su época con la actual señala que los directores de ahora no son como los de antes que enseñaban dicción, "porque no hay nada más triste que ir a una obra de teatro y no entiendas lo que están hablando los actores".
Zelideth Rosales inició sus actividades artísticas desde que estaba en la escuela primaria, en los famosos "Viernes Culturales", en los que siempre tenía una participación. A los 10 años trabajó en su primera obra de teatro que fue La Cenicienta. Su talento en el teatro le sirvió para ser tomada en cuenta en RPC a los 18 años en las novelas radiales.
Rápidamente pasó a la televisión en donde hacían un programa en vivo que se llamaba Ramona La Sirvienta Estúpida, dirigida por Guillermo Rodolfo Valdez, pero el que más la dio a conocer fue El Patio de Media Micha que se transmitía en el Show de Mediodía, en donde ella protagonizaba "La dieciocho".
Rosales destaca que para esa época se hacían programas jocosos en vivo, pero sin necesidad de vulgaridades, que el público disfrutaba. No conforme con el teatro, la radio y la televisión, incursionó en el canto y formó parte del Trío Panamá.
Llegó a alternar con artistas de la talla de José José y Leo Dan, Monabel y otros. Recuerda haber trabajado como en 50 obras que le dieron la notoriedad de la que goza hoy día como miembro prominente de la Unión Nacional de Artistas, donde ha ocupado diversos cargos.