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No te asombres por las fiebres y molestias que sufren cuando le salen los dientes, eso es normal. Foto Ilustrativa  |
Va pasando el tiempo y sin darte cuenta tu bebé ha entrado en la etapa en que le va a salir su primer diente de leche. Este es el primer síntoma del proceso de adaptación a la alimentación adulta. Aunque existe la creencia popular de que la aparición de las piezas dentales significa el abandono de la lactancia, esto no es así. El bebé puede seguir mamando o tomando el biberón y seguir la evolución alimenticia tal como teníamos previsto.
El momento en que se presenta el diente inicial varía según cada bebé, puede ser entre los cuatro y los doce meses. Acostumbra a ser a los seis meses, pero hay niños que cumplen su primer año sin tener todavía ningún diente y ello no representa ningún motivo de preocupación.
PERIODO DE APARICION
Aunque no es determinante, el calendario de aparición de sus piezas dentales suele seguir la siguiente media:
6º mes: primer diente, el incisivo inferior 7º mes: segundo incisivo inferior 8º - 9º meses: los cuatro incisivos superiores 10 - 12 meses: los otros dos incisivos inferiores 12 - 18 meses: los premolares inferiores 18 - 24 meses: los premolares superiores y los caninos 24-30 meses: los molares inferiores y superiores
¡YA SALE!
Para reconocer los síntomas de que el primer diente de tu hijo/a está a punto de salir observa si tu bebé presenta estas características:
Hay un enrojecimiento de las encías (el diente está empujando y para brotar del interior debe rasgar la encía, por eso es normal que ésta esté en tensión). El bebé está nervioso, inquieto y llora con frecuencia. Es natural, muchos niños sienten dolor en la totalidad de la encía y no sólo en la zona de la pieza dental. Hay un aumento de la secreción salivar y por eso babea más. Se niega a comer. No es que no tenga hambre, lo que ocurre es que precisamente en el momento de mamar o tomar el biberón debe succionar y esta acción le produce más dolor. No te alarmes por esto, pero si este periodo se alarga más de lo habitual, debes acudir al pediatra. Este te recomendará algo que le aliviará el dolor a tu bebé y podrás volver a alimentarle. Si bajo la encía apreciamos una pequeña mancha blanca, es que la salida del diente es inminente.
REMEDIOS PARA SUS MOLESTIAS
Hay bebés para los que el inicio de la dentición no es ningún problema y no notan apenas dolor. Pero otros lo pasan mal, si este es el caso de tu hijo/a, puedes amortiguar sus molestias:
Ofrécele algo que pueda morder. Esto aliviará el dolor y además producirá una reducción del volumen de las encías, con lo cual se facilita la salida del diente. Existen los clásicos mordedores de caucho, que son piezas blandas que tu hijo/a puede apretar con los dientes. También hay otros mordedores rellenos de agua para que puedas guardarlos en el frigorífico y dárselos fríos a tu hijo, ya que las bajas temperaturas consuelan más sus encías. En esta época más que nunca debes apartar de su alcance cualquier objeto punzante o fácilmente rompible porque tiende a metérselo todo en la boca para aliviarse y cualquiera de estas cosas podría tragársela. Puedes frotarle tú misma las encías con tu dedo, sin apretar fuerte.
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