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Dely el "Pana-gol" retornará convertido en el "último mohicano"  |
El panameño Julio César Dely Valdés ve muy cercano el momento de regresar al Nacional de Montevideo, el club uruguayo que le "exportó" a la fama del fútbol europeo bajo el sobrenombre de "Pana-gol" hace diez años, y a donde retornará convertido en el "último mohicano" de una raza especial a punto de la extinción: los "nueve".
Con el paso del tiempo, el fútbol ha transformado su habitual tradición ofensiva por una obsesión por el férreo control de la pelota y la prudencia defensiva, que han dejado más aislado que nunca al tradicional delantero centro. Sin embargo, hay algunos caza-goles que se resisten a renegar de su especie, y Dely Valdés es uno de ellos.
Dely se resiste a colgar las botas y ha emprendido viaje de regreso a Uruguay, en donde el Nacional de Montevideo espera al "hijo pródigo" con los brazos abiertos.
Tras un paso fugaz por el Argentino Juniors y del Deportivo Paraguayo fue el Nacional de Montevideo, uno de los equipos más prestigiosos de Uruguay junto al Peñarol, el que se fijó en sus características.
Dely Valdés llegó en 1988 al conjunto de la capital uruguaya con tan sólo 21 año, y durante las cuatro temporadas y media que defendió los colores blanco, rojo y azul característicos del Nacional se consagró como artillero.
En el período que va de 1988-1993, Dely Valdés ganó una Liga uruguaya y tres Copas Libertadores y su estela de goleador traspasó los límites del Atlántico hasta el punto de captar la atención del poderoso 'calcio' italiano que, en la década de los noventa, era el destino preferido de los mejores futbolistas de todo el mundo.
Al panameño no le importaron las teorías que hablaban de que a los jugadores americanos les costaba adaptarse al fútbol europeo y, en las dos temporadas que jugó en el Cagliari, fue capaz de marcar 21 tantos en 64 partidos.
El conjunto italiano no valoró demasiado su marca y optó por traspasarle al París Saint Germain (PSG). Si al país transalpino llegó para sustituir al uruguayo Enzo Francescoli, "El Príncipe", en el equipo parisino tuvo que cubrir el hueco que había dejado el liberiano George Weah, "Balón de Oro" en 1995, y que acababa de fichar por el Milán.
En las dos campañas en Francia no dejó de marcar, se convirtió en el mejor goleador del PSG y aumentó su palmarés con la Recopa europea de 1996.
"El futbolista que juega en Uruguay puede jugar en todos los países", era una de sus frases favoritas, y en su periplo europeo Dely Valdés no podía dejar pasar la Liga española.
El Oviedo fue el primero en incluirle en su nómina durante tres años. "Yo tenía curiosidad por la Liga española y al venir Oscar Wahsington Tavárez (uruguayo) de entrenador, con el que coincidí en el Cagliari, surgió la posibilidad y quise aprovecharla", dijo.
Con 33 años, una edad atípica para el puesto de goleador en la que la capacidad anotadora de los delanteros centros se enjuicia partido a partido, el panameño fichó por el Málaga y volvió a reservar un hueco con su nombre en la historia del club andaluz al que llevó a jugar, por vez primera, la Copa de la UEFA. Dely Valdés regresa ahora al Nacional de Montevideo en donde pondrá punto final a su dilatada trayectoria junto a su hermano gemelo, Jorge Luis, con quien le une una relación muy especial. "Sólo tengo un amigo en mi vida", confesó Dely Valdés, "y ese es mi hermano Jorge Luis". Jorge, también internacional, centró su carrera profesional en los últimos años en equipos de Estados Unidos y Japón, y ahora el destino volverá a unir sus caminos en Montevideo, donde también jugó el hermano mayor de la saga, Armando.
Las barras del Nacional ya preparan una caravana especial para recibir al goleador a su llegada a Montevideo. Es la vuelta del "último mohicano". |