El doctor Arnulfo Arias fue un líder visionario. Creó instituciones que sirvieron de apoyo al sector agropecuario, como lo hizo en su momento la Caja Agraria, posteriormente transformada en el Instituto de Fomento Económico (IFE). En ese ámbito de desarrollo establecido por la ideología panameñista de Arias, para el sector agrario tuvo una participación destacada la familia Varela. Chema, Plinio y Julio han sido puntales destacados en la evolución del campo, sobre todo en la provincia de Herrera.
Juan Carlos Varela nace dentro de esta familia, una de las históricas del panameñismo. Desde temprana edad se vincula al partido y participa de manera activa y destacada. En muchas ocasiones, el hoy candidato presidencial se encargó de tareas importantes durante las campañas y en las jornadas proselitistas.
Elegido como candidato presidencial del Partido Panameñista, Varela es el heredero directo de una estirpe de hombres y mujeres comprometidos con los más altos valores cívicos, como la libertad y la democracia, puntos básicos no solo de su agenda política sino también de su ejercicio empresarial.
Varela, a pesar de los contratiempos políticos sufridos por la empresa a la cual representa y dirige, logró elevar su capacidad productiva e ingresarla a la modernidad.
Cuando llega a la presidencia del partido Panameñista, Varela encuentra una agrupación con las bases confundidas y extraviadas. Reorganiza todas las estructuras internas y eleva el autoestima de los panameñistas. A partir de allí, consolida un proceso de apertura y democratización que robustece la propuesta política del mayor partido de la oposición.
Varela se ha convertido en una motivación para los casi 300 mil inscritos en el partido. Su capacidad de liderazgo ha quedado demostrada al rescatar a una agrupación derrotada por dirigentes más comprometidos con intereses personales que nacionales.
Ahora queda el reto más importante para Varela: consolidar una oposición de cara a las elecciones del 2009. Tiene la capacidad para hacerlo y para llevar adelante un proyecto de nación que incorpore a los más necesitados al progreso y el desarrollo. Por ello deberá ser la cabeza de cualquier nómina porque de otra manera sus copartidarios no le perdonarán tal desliz.
Otro de sus retos es preparar la agenda social que corrija y haga los ajustes a la que ha seguido el actual gobierno. También quedarían pendientes iniciativas que busquen superar los problemas ocasionados por el precio del combustible, el transporte y la seguridad, entre otros.
Varela, para este reto, también cuenta con el invaluable e incondicional apoyo de su esposa, Lorena Castillo, una destacada profesional de la comunicación, cuyos trabajos y reportajes a favor de las causas humanitarias han sido reconocidos en el país y en el ámbito internacional.