Un grupo de los estudiantes que fueron expulsados del Instituto Nacional por participar de actos vandálicos, se encadenó ayer en los predios del plantel y amenazaron con iniciar una huelga de hambre para que les permitan volver al plantel.
Los estudiantes René Panca y Lisbeth Robinson fueron los primeros en encadenarse a la entrada del Nido de Águilas, donde demandaban la presencia de una de las autoridades educativas para que les dieran una respuesta a sus demandas.
Una vez más, los estudiantes expulsados denunciaron que existe una persecución en su contra, pese a que fueron plenamente identificados y exigen que se les reintegre cuanto antes al plantel.
Al plantel llegó la directora regional de Educación, Petra Serracín de Franco, quien dijo que la medida que les fue impuesta de expulsión a 32 estudiantes por los daños que ocasionaron al plantel, se mantiene y tanto padres de familia como estudiantes deben acatarla.
Por su parte, el rector Carlos Mora, negó que exista presión en contra de los estudiantes sancionados, ya que se demostró que ellos participaron de los actos donde se dieron daño por varios miles de dólares al plantel, por los que ahora, no se quieren hacer responsables.