Con gritos y empujones continuó el problema en el IPT San Miguelito, que se mantendrá cerrado por unos 10 días hasta concluir los trabajos de limpieza y obtener una certificación que garantice que el plantel está libre de la fibra de vidrio.
Padres de Familia, enardecidos, amanecieron en el plantel cuestionando el estado de abandono, la falta de insumos y presentaron denuncias sobre un supuesto desfalco por parte de la ex directiva del Club de Padres de Familia y el negociado en la venta de pines y suéteres para los estudiantes.
El nivel de intolerancia llegó a su máximo nivel cuando un grupo de manifestantes, liderado por una madre, irrumpió en la oficina del director Luis Mosquera, y exigía -a punto de gritos y manoteos- la fecha de apertura del colegio, ante la desesperación de que sus hijos han perdido dos meses de clases. La mujer en tono agresivo y desafiante decía al director: ¿cuándo, cuándo va a abrir la escuela, llama a quién tú quieras?.
La presencia de las unidades policiales tuvo que ser necesaria para proteger al director y a funcionarios administrativos, quienes se sentían amenazados ante la presencia de los acudientes que no entraban en razón. Mosquera estuvo encerrado en su oficina, mientras afuera solicitaban su "cabeza" porque se sienten irrespetados por él.
Luzmila Campos, vocera de los padres de familia, expresó que querían respuestas concretas en vista que el director del plantel no ha dado la cara y no descartó seguir con acciones de fuerza, si no logran un acuerdo satisfactorio.
Después de dos horas de espera, se apersonó Nitzia Garrido, directora regional de Educación de San Miguelito, quien trató que la calma reinara.
Garrido fue bien clara y resaltó a los padres que no podía brindar la fecha de reinicio de clases, hasta que no se termine con la jornada de limpieza en el plantel y se tenga el documento que garantice que las instalaciones están libres de fibra de vidrio.
DECIDEN ESPERAR
Los padres de familia aceptaron esperar el tiempo solicitado por las autoridades del MEDUCA para resolver el problema, sin embargo, estarán vigilantes porque no permitirán un engaño más.