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IGLESIA EXCOMULGA A INVOLUCRADOS EN PANAMA Aborto

Rodulfo Barrios
Crítica en Línea
Según Ramón Hernández, director de promoción y defensa de la Asociación Para la Planificación Familiar, APLAFA, es muy difícil determinar cifras y porcentajes de abortos en Panamá, debido a que se están manejando con cierta “oscuridad” algunos hechos. Hernández reveló que a APLAFA se han presentados casos de abortos de niñas de 11 años, hasta mujeres de 35 a 40 años, siendo el grupo más frecuente el que se encuentra entre los 20 a los 29 años. El sacerdote Jerónimo Berroa citó el salmo 127,3 que indica “El fruto del vientre es herencia de Dios, son los hijos regalos del Señor” y agregó que practicar el aborto, más que violar las leyes del hombre, es una ofensa contra el propio Dios, y los involucrados quedan “automáticamente excomulgados desde el momento en que el aborto se produce”. Según datos de 1994, en el Hospital Santo Tomás se reportaron 3,248 abortos, en 1995 se dieron 2,879, para 1996 la cifra fue de 2,200, en 1997 se registraron 2,164, al llegar 1998 se reportaron 2,214 y el año pasado 2,072, lo que refleja una descenso progresivo. 16% DE EMBARAZOS TERMINA EN ABORTOS El 16% de los embarazos en Panamá termina en abortos provocados, cifra que para algunas organizaciones médicas y religiosas no refleja la realidad que se da en el país. El asunto es más grave, porque la mayoría de los casos de aborto se produce de manera clandestina. Alrededor de B/. 200 o B/. 300 es la tarifa que cobran las personas que son contratadas por una embarazada que no desea concebir y recurre al aborto. El aborto es un método peligroso que puede provocar la muerte de la madre. Según los expertos, el aborto es un proceso antinatural que interrumpe una de las funciones primarias del cuerpo humano y es obvio que el organismo de una mujer se resista a este traumático proceso, causándole problemas físicos y emocionales. Uno de los aspectos más perturbadores acerca de esta situación es que muchas mujeres no son informadas sobre los efectos secundarios del aborto. HABLAN LOS EXPERTOS Para la ginecóloga y oncóloga, Rosa María de Britton la realidad sobre el aborto es desconocida, “pues una cosa es la que se ve en los hospitales públicos y otra es lo que pasa en los privados”. Agregó que la mitad de los casos de aborto jamás llegan a los hospitales, pues se pueden utilizar métodos caseros para acabar con la vida de un feto. Indicó que los abortos se dividen en jurídico-criminal, espontáneos o inducido-terapéutico. El exceso de abortos puede traer como consecuencia que se lastime de tal manera la parte interna de la matriz, que se dan abortos espontáneos o algo llamado “placenta acreta”, en donde la placenta se introduce dentro de los músculos provocando sangrado, indicó Britton. Detalló que en muchas ocasiones esta alternativa es tan mal practicada, que se necesita realizar la histerectomía para salvar la vida de las afectadas, como es el caso del “aborto séptico”, que es la primera causa de muerte en las mujeres jóvenes latinoamericanas. La mejor manera de evitar llegar al extremo del aborto es usando los métodos anticonceptivos conocidos, aseguró. Esta opinión es compartida por el ginecólogo y exministro de Salud, Guillermo Rolla Pimentel, quien aseguró que la mejor solución es la educación sexual y el correcto uso de los métodos anticonceptivos. Según datos de 1994, en el Hospital Santo Tomás se reportaron 3,248 abortos, en 1995 se dieron 2,879, para 1996 la cifra fue de 2,200, en 1997 se registraron 2,164, al llegar 1998 se reportaron 2,214 y el año pasado 2,072, lo que refleja un descenso progresivo. Sin embargo, las cifras anteriores son de abortos generales, asegura Rolla Pimentel, pero advierte que la mitad son abortos espontáneos por enfermedades y la otra mitad son provocados. Indicó que estas cifras comparadas con los embarazos que terminan en parto normal, da un margen de abortos no alentador, pero sí bajo, pues para 1994 el margen era del 20%, mientras que el año pasado fue de 16%. Desde el punto de vista ético todo médico que provoca un aborto “no solamente está violando la ley y puede caer preso, sino que es un acto antiético”, agregó el galeno. Recordó que en Panamá se han dado casos de médicos que han sido expulsados de la Sociedad de Ginecología y de la Asociación Médica por esta razón. También existen galenos que han recibido sanciones por este tipo de prácticas; sin embargo, todavía existen algunos que se dedican a eso, pero están segregados. METODOS DE ABORTO UTILIZADOS: Durante las primeras semanas de embarazo existen métodos de abortos como el uso de Depo-povera, producto utilizado mediante una aguja hipodérmica para el control natal, y a través de éste se elimina el embrión antes de que se madure en el útero. Otros de los métodos utilizados son las prostalglandinas, el RU-486, el methotrexate, el DIU o dispositivo intrauterino, el Norplant, la minipíldora y las píldoras anticonceptivas. Dependiendo del avance del feto en gestación se utilizan otros métodos como envenenamiento salino, dilatación y extracción, succión o legrado, curetaje e inyecciones intracardiacas. Métodos más crueles son utilizados cuando la criatura se encuentra en los últimos meses, en donde se deja que nazca y luego es asesinada mediante un sistema de perforación en la base del cráneo y la posterior succión del cerebro, o el tradicional que es utilizado en Panamá, en donde se le hace una cesárea a la madre y luego se abandona al feto en un bote de basura, tanque séptico o aguas negras hasta que la criatura perezca. Entre los efectos secundarios de una mujer sometida a un aborto figuran: sangrado intenso placental, uteral, infección o ruptura cervical, fertilidad reducida, cáncer de seno, laceración cervical, fuertes y constantes hemorragias, convulsiones, coma, infertilidad, cáncer y muerte. LA IGLESIA CATOLICA CONDENA EL ABORTO Una guerra permanente han mantenido la Iglesia Católica y grupos que favorecen el aborto, pues según la primera, “lo que éstos desean es legalizar el aborto”. Declaraciones unificadas de sacerdotes coinciden en que los grupos pro aborto desean justificar las diferentes causas que existen para cometer estos actos, como si se tratase de un aborto terapéutico y de otra forma indirecta. También aseguran que se está detrás de legalizar las clínicas que se dedican a la práctica del aborto. El sacerdote Jerónimo Berroa citó el Salmo 127,3 que indica: “El fruto del vientre es herencia de Dios, son los hijos regalos del Señor” y agregó que practicar el aborto, más que violar las leyes del hombre, es una ofensa contra el propio Dios. Mientras tanto, publicaciones de la Iglesia Católica reiteran su rechazo al aborto y resaltan que según el Derecho Canónico: “Los que cometen este acto quedan automáticamente excomulgados desde el momento en que el aborto se produce” El documento señala además que un óvulo fecundado tiene vida, es otro ser humano igual a nosotros, lo único que le falta es nacer y crecer. APLAFA Según Ramón Hernández, director de promoción y defensa de la Asociación Para la Planificación Familiar, es muy difícil determinar cifras y porcentajes, debido a que se están manejando con cierta “oscuridad” algunos hechos. Recordó que sólo se reportan los casos que llegan a los hospitales estatales, pero los que se atienden en los hospitales privados,no se dan a conocer y a éstos se suman los casos clandestinos. Indicó que el avance de la tecnología médica está cada vez más al alcance de las mujeres y los métodos que se utilizan en esta época disminuyen el riesgo de este proceso. Hernández reveló que a APLAFA se han presentados casos de abortos de niñas de 11 años, hasta mujeres de 35 a 40 años, siendo el grupo más frecuente el que se encuentra entre los 20 a los 29 años. Aseguró que la presión social es lo que más afecta a las mujeres que se quieren o se realizan un aborto. “ ¿Qué van a decir mis padres? ¿Qué van a decir mis familiares? ¿Cómo llegar al colegio donde estoy estudiando? La vergüenza frente a sus compañeros, son razones que las llevan a pensar en el aborto”, indicó Hernández. Advirtió que en muchas ocasiones estas jóvenes se ponen en manos de personas que no manejan con idoneidad el proceso de aborto y les causan daños, muchas veces irreversibles.
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