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Promulgada como un tratado de paz entre los colombianos, la Constitución Nacional llegó ayer miércoles a sus primeros diez años sin gran respaldo popular y en un país con una ascendente guerra interna.
"La fuerza del conflicto interno, la crisis económica y la ingobernabilidad se han mantenido o han aumentado mientras el pueblo sigue esperando la redención social", afirmó el liberal Horacio Serpa, quien fue uno de los tres presidentes de la Asamblea Constituyente de 1991.
"La consolidación de la paz requiere una nueva Constituyente", afirmó Serpa, uno de los candidatos favoritos para las elecciones presidenciales del año próximo, aunque descartó una propuesta para que la nueva Constituyente esté integrada por 50 representantes del Estado y 50 de la guerrilla. |